Una de las cosas que más me llaman la atención de la televisión en USA es la cantidad de anuncios que emiten de comida basura. La insistencia de esta publicidad, mezclada con imagenes de familias obesas, hichandose a hamburguesas, patatas y donuts en centros, parques y otros lugares, así como algunos documentales, han hecho que mi cabeza (y apetito) creen rechazo a la cultura alimenticia de este país, incluso a la comida.
Mi madre, que no está tan acostumbrada a ver, me decía mientras esperábamos una cola en el Dunkin Donuts: “No puedo parar de mirar a esa niña. Pobrecita. Casi no cabe en el asiento, y ahí está, tratando de engullir donuts y buñuelos de crema. Sus padres mirando. ¿Cómo pueden permitirlo?
Parece ser que el “Children Healthcare de Atlanta”, ha lanzado una campaña de publicidad con mensajes agresivos para atacar el problema de la obesidad infantil. Si la publicidad puede hacer que tomemos decisiones de compra… También puede hacer qué mejoren ciertos hábitos y calidad de vida.
Estaría bien que replicaran este ejemplo en todo el país. Aquí podéis encontrar la web, twiter y la página de Facebook.
