Más de 500 marcas. Posibilidad de elegir prendas y complementos por color, precio, popularidad y por estilo entre otr@s. Modelos de ropa creados por marcas y por los propios usuarios. Y la posibilidad de comprar todo lo que te apetezca en la propia web. ¿Cómo es posible que Polyvore exista desde nada más y nada menos que el 2007 y yo sin enterarme?
Se trata de una comunidad que te brinda la posibilidad de juntar imagenes de cualquier tipo creando principalmente modelos de ropa y complementos aunque está también abierta a otras opciones como el diseño de interiores. Las combinaciones son tantas como imaginación tenga el usuario. Puedes buscar una prenda en función de tus necesidades, precio, diseñador, color y si te apetece ver como queda, la mezclas con otras que haya por la web. O también realizar el camino inverso; eliges un modelo ya creado y te quedas con una o con todas las prendas y complementos que te convenzan y que por supuesto estén a tu alcance ya que de repente te das cuenta de que la falda que tanto te ha gustado es de Marc Jacobs y vale 4.000$.
Lo primero que me ha venido a la cabeza al descubrir este sitio han sido esas páginas de la Cuore y otras revistas de corazón que recrean los conjuntos de las famosas más “in” con las cuatro marcas patrocinadoras de siempre y asequibles a bolsillos más ajustados. Estas páginas que conseguían, en más bien pocas ocasiones, combinar prendas e imitar looks con cierta gracia me parecen estáticas, aburridas y encerradas por las limitaciones del papel en el que se encuentran. Interactividad al poder.


Cuando leemos 
