El otro día mi amiga Marta tenía puesto en el mensaje del Facebook; “hola, me llamo Marta y soy una Facebook adicta”. En el descanso de clase fuimos unos cuantos a la sala de ordenadores y el 80% estábamos conectados a la red social. Para ligar ya no se pide el movil, ni siquiera el correo electróico. Se pide el Facebook.Porqué aparentemente es fácil, sencillo, es un ¿Cómo te llamas? y tienes acceso a toda una vida. Fotos, gustos, estilos musicales, amigos. En realidad es una locura.
Ahora mismo tengo 369 amigos en mi página personal. Evidentemente no, no tengo tantos amigos en la vida real y de hecho, me pregunto en ocasiones porqué tengo a gente agregada a la que me da verguenza incluso felicitar el cumpleaños.Para mi Facebook es una manera de estar conectada con la gente que quiero todo el rato. Y respecto a estas personas con las que no tengo relación y simplemente están ahí, me parece divertido y curioso saber qué es de su vida después de no saber nada de ella@s en tanto tiempo. También me hacen mucha gracia e ilusión los mensajes tipo “ostia Victoria, ¿eres tu? ¡hace 10 años que no se nada de tí!.
A lo que vamos, hoy hablando con mi amiga Ague me ha dicho, vía Facebook – Joder tía, el Facebook se está comiendo al messenger-. Es algo que venía pensando desde hace unas semanas. Ya casi no uso el messenger incluso me está empezando a dar pereza. El Facebook es divertido, ves fotos de tus amigos, les escribes en la wall, cotilleas y encima chateas en una aplicación que cada vez es más usable…¿Qué tiene que hacer ante esto un simple chat?
Está claro, las cosas no son eternas. Pero ahora mismo Facebook está en la super cresta de la ola. Por su parte, los anunciantes siguen tratando de encontrar la manera de aprovechar el tirón. Un CTR de 0,12-0,15 para la audiencia que tiene esta red denota que quizás la planificación a CPM no sea la más indicada. Aunque este es otro tema de que prometo hablar en breves.