Hoy por la mañana he leído un post acerca del nacimiento de otra red social. El hecho no es novedoso en sí, pero me ha hecho recordar que hace un par de meses que apareció Google+ y tenía intención de hablar del tema en algún momento una vez hubiera pasado el boom inicial.
La idea de que Google, que sabe lo que hace, hubiera creado una nueva red social, me pareció muy interesante en un principio. Con el claro objetivo de encontrar su hueco en el entorno social, algo que ya trató de hacer anteriormente con Buzz, lanzaron Google +, un producto que demuestra entender lo mejor de cada red aunque busque competir directamente con Facebook. Me llamaron la atención la interfaz y diseño más limpios, la usabilidad, la actual y potencial integración de servicios de Google, facilidad para organizar tus contactos, integración con Picassa entre otros – (los que saben hicieron un análisis más extenso). Me pareció que la estrategia de lanzamiento fue buena: en un mercado ya no tan nuevo, los líderes de opinión, supieron hacer que la red creciera muy rápido en comparación con la trayectoria de otras redes.
Pero lo que mantiene a una red social viva es la gente con la que te relacionas en ella. Mi experiencia personal hasta hoy ha sido la siguiente: compartí un par de posts (literal, un par), comenté un par de posts (literal un par) y agregue y agregue a gente a círculos hasta que me cansé. A pesar de que tenga todos los puntos positivos mencionados, mis amigos están en otras partes y el tiempo es limitado lo que hace de Google+ un lugar por el que simplemente me dejo caer en alguna ocasión para ver qué está pasando.
Let´s see what happens.

